Cambiando la dieta
Después de la baja involuntaria de 150 contactos que seguía en Twitter, se convirtió en una excepcional fuente de lectura.
Me gusta mucho más así, me parece que el chat ocioso y las argumentaciones acaloradas tienen cada vez menos interés para mí.
Prefiero 100 veces conectar con alguien cuyo mensaje es “Vean qué cosa interesante ENCONTRÉ” que autoinfligirme los “Vean qué cosa interesante SOY”, que son mucho más prevalentes, e infinitamente menos valuable.
Creo que hubo un error de percepción que me llevó a operar al revés: pensar en “Twitter como red social” me hizo agregar indiscriminadamente a gente que no le agrega valor a “Twitter como filtro/agregador humano”.
A cada uno lo suyo: a los amigos se les estrecha la mano, a los conocidos se los saluda cortésmente, a los que están en la vanguardia, descubriendo cosas interesantes, se los sigue.
Ergo, inicio un experimento: voy a dejar de seguir a todos mis contactos de Twitter, salvo honrosas excepciones como mi adorada @ba_anderson y voy a comenzar a descubrir gente desde cero, tratando de quedarme con los más interesantes/adelantados y tratando de imitar los rasgos positivos que les encuentre.
A ver qué resulta.